Felipe C. Mora
Temuco, CL
Elegancia en cada detalle, con un toque de aventura
El Gammara Phinisi fue el escenario perfecto para nuestra photography expedition con cinco colegas de Santiago. Desde el primer briefing, el equipo supo equilibrar profesionalismo con discreción, algo que valoro mucho. La master suite en la popa tiene una iluminación matinal excepcional, ideal para prepararse sin prisas antes del primer drone shot en Gili Lawa. Nadamos con las mantas justo al amanecer, y la tripulación tuvo el detalle de tener el café y tostadas listos en la cubierta superior, sin interferir con el momento. Kalong Island fue otro highlight: el contraste del atardecer con los murciélagos saliendo al vuelo me dio algunas de mis mejores tomas del año. Los espacios comunes están diseñados con ese minimalismo cálido que solo algunos yates logran —nada de ostentación innecesaria, pero cada detalle, hasta el diseño de los pomos, dice luxury. Solo un pequeño comentario: el wifi es funcional, pero algo limitado para subir archivos RAW en tiempo real, algo a considerar para otros fotógrafos. Me hubiera venido bien un día extra a bordo; el itinerary, aunque bien pensado, se sintió algo apretado entre Sebayur y Pink Beach. Pero eso no opaca la calidad general del servicio ni la belleza de navegar con velas desplegadas al viento. El capitán eligió rutas que evitaban la mayor parte del tráfico náutico, lo cual marcó una diferencia enorme en la serenidad del viaje.










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/Sebayur Island (Turtle Point)-1-v4.webp)
























